Notebook
Music
El cantar más bello
Casamiento
Con la sutileza del que es mudo pero habla
decimos palabras de amor sin convocarlo.
Su espíritu está ahí, funciona como un elixir
invisible. Da miedo. Calla.

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Eso de cuidar al más próximo. Tenerlo en cuenta,
pensar en su dolor, sufrimiento como si fuera
de uno. Así, trato de no hacer nada que esté
demás: gestos, silencios, abrazos, caricias.
Me guardo todo. Protejo, luego cedo. Mientras
tanto yo estoy aquí, atesoro mis queridos
miedos y besos por lo que vendrá.

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Sabemos qué decir pero no lo hacemos
mientras las palabras ascienden por estas
enredaderas; nuestros cuerpos bien
separados. Ellas crecen rápido de modo
vertiginoso, dan sombra, flores, perfume.

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“Dejame ver tu rostro;
dejame oír tu voz;
tu dulce voz, tu bello rostro”
El cantar de los cantares de Salomón

El tono suena apropiado para una charla de café
pero es un bello y antiguo lamento. Su música
resuena en los templos de oriente, reverbera
su dulce voz, me envuelve, me embruja su extraña
melodía, me duerme de a poco en tus suaves brazos.

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Atado al palo mayor de esta terraza
te observo pasar, querida, con tus
bellas frágiles alas. Cantás muy suave,
me endulzás el oído hasta que pierdo
la cordura. ¡Vida mía, no tengo nombre
ni visión ni palabras! Tu boca piadosa
moja mis labios, me da su aliento.
Por favor, abrazáme fuerte para que
pueda llorar toda la noche sin parar.

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Ahí están, amiga mía, tus arrugas. Tus bellas
arrugas. Esas que surcan tu rostro y dibujan
cuánta agua ha pasado bajo el puente. Y yo
las miro, las recorro una por una con mis ojos,
me pierdo y nunca dejo de mirarlas. Son bellas,
bellas por lo que dicen y callan.

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Aquí estoy, estatua de sal, me susurrás
con aire de resignación y dulce tristeza.
Ya diste vuelta el rostro y qué viste,
las cosas, son tal cual imaginaste?
Aquí, Sodoma, allá, Gomorra; sube
el humo ocre de azufre ardiente,
saltan sus chispas. Sí, el paisaje
es desolador; no hay nada nuevo
salvo tu lánguido cuerpo inmóvil
casi disuelto en la cama esperando
que todo vuelva a ser como antes.